El objetivo de éste apartado no es desarrollar un explicación exhaustiva y minuciosa de las características de los elementos de protección de PROTOTAL®, sino dar una visión amena y clara de sus principios básicos de funcionamiento y efectos.
Hasta ahora la única protección que existía contra las descargas atmosféricas se basaba en provocarlas e intentar dirigirlas hacia un punto determinado. El dispositivo encargado de esta tarea es el mal llamado pararrayos. Mal llamado porque en lugar de parar los rayos, los atrae. Su objetivo consiste en canalizar la mayor parte posible de la enorme energía instantánea producida por la descarga, tratando de evitar así los graves daños primarios causados a los edificios y a sus ocupantes. Pero esta misión no siempre es posible porque está en función de la magnitud de la descarga, cadencia, condiciones y dimensionado del conjunto de la instalación del pararrayos (resistencia eléctrica, trazado de la bajada y del estado de la toma de tierra, etc.). Por otro lado, los pararrayos no protegen de los efectos secundarios de la inducción electromagnética causada por la gran energía que se transmite durante la descarga por el propio pararrayos, donde todos los conductores de las instalaciones existentes, ya sean eléctricas como telefónicas, de comunicaciones, informáticas, de equipos electrónicos, de gas o vallas metálicas se resienten en mayor o menor grado.
PROTOTAL® propone un sistema real de protección definitiva contra los rayos y sus efectos. En cuanto a la caída directa del rayo (efectos primarios), el Inhibidor de PROTOTAL® es capaz de evitar el proceso natural de formación del rayo en la zona protegida. Cuando el rayo, para descargar toda su energía, busca alguna punta donde se haya formado el correspondiente canal de descarga, el Inhibidor convierte la zona protegida en “transparente”. PROTOTAL® evita, con el Inhibidor de Rayos, la formación del canal de descarga a través del cual ésta se tendría que producir.
El principio físico de actuación del Inhibidor de PROTOTAL® consiste en impedir la formación del canal trazador por el que transcurren las descargas atmosféricas. El tiempo de caída del rayo dura entre 10us i 100ms, prácticamente instantáneo, pero el proceso de formación del canal trazador puede durar incluso minutos. Durante este tiempo el Inhibidor descarga eléctricamente el ambiente de la zona a través de micro descargas que se producen en su cabezal. En el momento en que la carga ambiental se dirige hacia el suelo el pico de cargas del canal trazador hacia la nube no asciende , por lo que no será capaz de encontrar y coincidir con el pico descendente provinente de la nube, momento en el que habría finalizado la creación del canal trazador de descarga y se produciría el rayo.
De la explicación anterior se desprende que el sistema PROTOTAL® sí cumple la función etimológica del término pararrayos (parar los rayos). PROTOTAL® es un Sistema de Inhibición de la Formación del Rayo®.
Como consecuencia de los efectos secundarios producidos por la caída de un rayo a cierta distancia, PROTOTAL® propone la protección de tierras Induc-Control®. Este elemento de protección tiene un efecto de amortiguación de las sobretensiones inducidas a través del suelo hacia la toma de tierra de la edificación protegida.
Para obtener información más amplia y detallada sobre los principios físicos de funcionamiento de los productos PROTOTAL®, consultar el apartado correspondiente en el informe detallado.
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